Casablanca, Marruecos

Guía de ciudad

Guía de viaje de Casablanca: más allá del aeropuerto, en la mayor ciudad de Marruecos

Publicado el · 13 min de lectura · Por , Maroc Service

¿Merece la pena visitar Casablanca? Esta guía completa de Casablanca repasa la mezquita Hassan II, la arquitectura art déco y la medina antigua.

Casablanca tiene un problema de reputación. Muchos viajeros aterrizan en el aeropuerto internacional Mohammed V, se suben directamente a un tren hacia Marrakech y dan por hecho que no se han perdido nada. Otros llegan esperando el romanticismo brumoso de la película de 1942 y se encuentran con una ciudad portuaria de más de tres millones de habitantes, atascos y grúas de construcción.

Ni unos ni otros dan en el clavo. Casablanca, o "Casa" como la llaman los marroquíes, es el motor económico del país y su ciudad más moderna, pero también tiene uno de los edificios religiosos más espectaculares del mundo, una colección extraordinaria de arquitectura del siglo XX, un paseo marítimo frente al océano y algunos de los mejores restaurantes de Marruecos. Pasa aquí uno o dos días y entenderás una cara de Marruecos que rara vez sale en las postales: joven, urbana, ambiciosa y cosmopolita.

Breve historia de Casablanca

Aquí hubo una ciudad bereber llamada Anfa. En el siglo XV los portugueses la destruyeron y más tarde levantaron un asentamiento al que llamaron Casa Branca, "Casa Blanca". Un terremoto en 1755 arrasó la ciudad, y el sultán Mohammed ben Abdallah la reconstruyó a finales del siglo XVIII con el nombre árabe de Dar al-Bayda, que significa lo mismo.

La verdadera transformación llegó con el Protectorado francés a partir de 1912. El residente general Hubert Lyautey y el urbanista Henri Prost convirtieron Casablanca en un escaparate del urbanismo moderno. Se construyó un enorme puerto nuevo y la ciudad creció de forma explosiva, atrayendo a trabajadores de todo Marruecos y de Europa. Los arquitectos experimentaron con total libertad, mezclando art déco, estilo neomorisco y modernismo, y por eso hoy se describe a menudo Casablanca como un museo al aire libre de la arquitectura del siglo XX.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los aliados desembarcaron cerca en 1942 y, en enero de 1943, Roosevelt y Churchill se reunieron en la Conferencia de Anfa para planificar la siguiente fase de la guerra. Esa misma época regaló al mundo la película de Hollywood Casablanca , que en realidad se rodó íntegramente en California.

Qué ver y qué hacer en Casablanca

La mezquita Hassan II

Es el motivo por el que la mayoría de los viajeros para en Casablanca, y no decepciona. Construida entre 1986 y 1993 y diseñada por el arquitecto francés Michel Pinseau, la mezquita Hassan II se levanta en parte sobre el océano Atlántico, inspirada en un versículo del Corán que dice que el trono de Dios estaba sobre el agua. Su minarete mide unos 210 metros, lo que lo sitúa entre los más altos del mundo. Por la noche, un láser en lo alto apunta hacia La Meca.

En el interior, la sala de oración puede acoger a decenas de miles de fieles, y muchos más en el patio exterior. Miles de artesanos marroquíes trabajaron en la mezquita, y el resultado es un escaparate de la artesanía nacional: techos de cedro tallado, zellige, yeserías, mármol y puertas de aleación de titanio. El techo puede abrirse para dejar ver el cielo.

A diferencia de la mayoría de las mezquitas de Marruecos, la Hassan II está abierta a visitantes no musulmanes en visitas guiadas, que se hacen varias veces al día fuera de las horas de oración y en varios idiomas, entre ellos inglés, francés y español. Las visitas duran entre 45 y 60 minutos e incluyen las salas de abluciones y el hammam del sótano. Hay que llevar hombros y rodillas cubiertos; te quitarás los zapatos y los llevarás en una bolsa. Los horarios cambian según la estación y el calendario religioso, sobre todo durante el Ramadán y los viernes, así que consulta el horario actualizado antes de ir.

Aunque no hagas la visita, pasea por la inmensa explanada al atardecer, cuando las olas rompen contra el malecón y el minarete se ilumina.

Arquitectura art déco y neomorisca

El centro de Casablanca está repleto de edificios de los años veinte y treinta. Algunos imprescindibles:

  • Bulevar Mohammed V: flanqueado por fachadas art déco, balcones de hierro forjado y soportales. Mira hacia arriba mientras caminas.
  • Plaza Mohammed V (antigua plaza de las Naciones Unidas): rodeada de grandes edificios administrativos de estilo neomorisco o "mauresque": la Wilaya (prefectura) con su torre del reloj, el palacio de justicia, la oficina central de correos y el Banco Al-Maghrib.
  • La catedral del Sagrado Corazón: una iglesia blanca de los años treinta que mezcla influencias art déco y góticas, hoy utilizada como espacio cultural.
  • El Mercado Central: un animado mercado cubierto con pescado, flores y aceitunas, además de pequeños puestos donde te asan el marisco que elijas.
  • Villa des Arts: una villa restaurada de los años treinta convertida en espacio de arte contemporáneo.

La asociación Casamémoire organiza rutas patrimoniales y las "Journées du Patrimoine" anuales, cuando muchos edificios normalmente cerrados al público abren sus puertas. Es la mejor forma de entender la arquitectura de la ciudad.

El barrio Habous

Construido por los franceses en los años treinta como una "nueva medina", el barrio Habous es un barrio planificado con soportales, placitas y calles ordenadas. Es tranquilo, limpio y estupendo para ir de compras: vendedores de aceitunas, pastelerías marroquíes (la famosa Pâtisserie Bennis), librerías con textos en árabe y puestos de artesanía. Cerca se puede ver desde fuera el Palacio Real de Casablanca.

La medina antigua

La medina antigua de Casablanca es pequeña y menos cuidada que las de Fez o Marrakech. Es un barrio vivo donde la gente compra ropa barata y artículos para el hogar. Camina junto a las murallas hasta la Sqala, un bastión del siglo XVIII con cañones antiguos, un café con jardín y vistas al puerto.

La Corniche y Ain Diab

La Corniche recorre la costa hacia el oeste a través de Ain Diab, con clubes de playa, restaurantes, cafés, hoteles y vida nocturna. Es donde Casablanca viene a relajarse: corredores por la mañana, familias al atardecer y jóvenes hasta altas horas de la noche. Camina hasta el pequeño santuario isleño de Sidi Abderrahmane, accesible a pie con la marea baja.

Museo del Judaísmo Marroquí

Situado en el barrio de Oasis, es el único museo de este tipo en el mundo árabe. Cuenta la historia de las comunidades judías de Marruecos a través de objetos religiosos, ropa, fotografías e interiores reconstruidos, y es un recordatorio emotivo de la diversidad del patrimonio del país.

Rick's Café

Abierto en 2004 por una antigua diplomática estadounidense, el Rick's Café recrea el famoso bar de la película en una mansión restaurada con patio cerca del puerto. Sí, es turístico, pero el lugar es precioso, hay piano en directo y muchos visitantes disfrutan de una copa allí por pura nostalgia. Ve bien vestido y reserva con antelación si quieres cenar.

Morocco Mall y Anfa Park

Para asomarte a la Casablanca moderna, visita el Morocco Mall, cerca de la Corniche, uno de los centros comerciales más grandes de África, con acuario y fuente musical. Anfa Park, construido donde estaba el antiguo aeropuerto, es una gran zona verde muy popular entre las familias.

La iglesia de Notre-Dame de Lourdes

Esta iglesia de los años cincuenta, cerca de la Rotonda de Europa, tiene algunas de las vidrieras más grandes de África, obra del artista francés Gabriel Loire. Las vidrieras combinan temas cristianos con motivos de inspiración marroquí y, cuando el sol de la tarde las atraviesa, el interior se tiñe de azules y rojos. Sigue siendo una iglesia católica en activo, así que visítala fuera de las horas de culto y con respeto.

El Parque de la Liga Árabe

El mayor parque céntrico de Casablanca se trazó durante el Protectorado y ha sido restaurado recientemente. Sus largas avenidas de palmeras, sus fuentes y sus cafés son un respiro bienvenido frente al tráfico y el ruido. Las familias vienen por la tarde, y es un sitio agradable para pasear entre el centro y el barrio de Maarif.

Museo de la Fundación Abderrahman Slaoui

Instalado en una villa art déco del centro, este pequeño museo privado muestra la colección de un empresario de Casablanca: joyas marroquíes, carteles orientalistas, frascos de perfume y objetos decorativos. Es una joya tranquila y poco conocida, con un agradable café en la azotea.

Casablanca según el tipo de viajero

Para los amantes de la arquitectura: Casablanca es un sueño. Dedica un día entero a recorrer el centro con un mapa patrimonial, desde el art déco del Immeuble Assayag hasta los edificios neomoriscos de la plaza Mohammed V. Muchos portales están abiertos y puedes asomarte para ver los azulejos y la forja originales.

Para los amantes de la buena mesa: la combinación del Mercado Central, el puerto pesquero, los restaurantes familiares marroquíes y la cocina internacional convierte Casablanca en una de las mejores ciudades para comer del norte de África. Reserva una ruta gastronómica para probar platos que nunca encontrarías por tu cuenta.

Para las familias: a los niños suele gustarles la Corniche, el acuario del Morocco Mall, los parques y la escala monumental de la mezquita Hassan II. El parque temático Sindibad, en el extremo de Ain Diab, es otra opción.

Para viajes de negocios: Casablanca es la capital financiera de Marruecos. El distrito de Casablanca Finance City y la Marina reúnen oficinas modernas, hoteles de congresos y buenas conexiones con el aeropuerto.

Entender la vida marroquí moderna

En Casablanca verás, uno al lado del otro, muchos de los contrastes del Marruecos contemporáneo. Torres de cristal se alzan junto a bloques art déco que se caen a pedazos. Jóvenes profesionales trajeados comparten acera con vendedores ambulantes que empujan carritos. Mujeres con pañuelo y mujeres en vaqueros se sientan en los mismos cafés. El fútbol es una pasión, y la rivalidad entre los dos grandes clubes de la ciudad, el Raja y el Wydad, es una de las más intensas de África. Si puedes, ve a un partido o simplemente míralo en un café con la gente del lugar: el ambiente es eléctrico.

Consejos para ahorrar en Casablanca

Casablanca puede parecer más cara que otras ciudades marroquíes, pero hay formas fáciles de ahorrar. Usa el tranvía en lugar del taxi para las distancias largas, come en el Mercado Central o en bares de bocadillos locales y elige hoteles cerca de las estaciones de Casa Voyageurs o Casa Port, que suelen ser más baratos que los de la Corniche. Muchos de los mejores atractivos de la ciudad, de las calles art déco al Habous y el paseo marítimo, se disfrutan gratis.

Dónde alojarse en Casablanca

El centro

Cerca del bulevar Mohammed V y de la plaza Mohammed V estarás a un paso de la estación de Casa Port, la medina y las calles art déco. Ideal para estancias cortas y conexiones en tren.

La Corniche y Ain Diab

Para tener vistas al océano, clubes de playa, restaurantes y vida nocturna, alójate en la Corniche. La mezquita Hassan II queda a un corto trayecto en taxi.

Maarif y Gauthier

Barrios de moda con boutiques, cafés y restaurantes. Son populares entre quienes viajan por trabajo y están bien conectados en taxi y tranvía.

Qué comer en Casablanca

Como ciudad portuaria con una enorme población llegada de todas las regiones de Marruecos, Casablanca tiene la oferta gastronómica más variada del país.

  • Pescado y marisco: sardinas a la brasa, dorada, calamares y gambas. Prueba los puestos del Mercado Central o los restaurantes del puerto pesquero.
  • Comida callejera: sopa picante de caracoles, bocadillos de kefta a la brasa y sfenj, buñuelos recién fritos.
  • Clásicos marroquíes: tajines, cuscús, pastela y rfissa en restaurantes familiares.
  • Cocina internacional: bistrós franceses, italianos, libaneses, japoneses y más, sobre todo en Gauthier, Maarif y a lo largo de la Corniche.
  • Dulces y café: Casablanca tiene una gran cultura de café. Pide un "nous-nous" (mitad café, mitad leche) como un local.

Cómo llegar y moverse por Casablanca

En avión: el aeropuerto internacional Mohammed V (CMN) es el mayor centro de conexiones de Marruecos, con vuelos de Royal Air Maroc y de muchas aerolíneas internacionales, entre ellas varias con salida desde España. Un tren directo une el aeropuerto con Casa Voyageurs y otras estaciones de la ciudad en unos 35 minutos.

En tren: Casa Voyageurs es la estación principal de los trenes de larga distancia a Marrakech, Fez, Rabat y Tánger (por la línea de alta velocidad Al Boraq). Casa Port, más cerca de la medina, da servicio a Rabat y al aeropuerto.

Tranvía y busway: la red de tranvía de Casablanca une el centro con Ain Diab, Sidi Moumen y otros barrios. Es barata y eficiente.

Taxis: los petits taxis rojos están por todas partes. Insiste en el taxímetro. Los grands taxis (blancos) hacen rutas fijas y trayectos más largos.

A pie: el centro, el Habous y la medina se pueden recorrer andando, pero la ciudad es extensa, así que combinarás los paseos con taxis o tranvía.

Mejor época para viajar a Casablanca

Casablanca tiene un clima atlántico suave todo el año. Los veranos son cálidos y húmedos, pero rara vez extremos, lo que la convierte en un buen refugio cuando las ciudades del interior están achicharradas. Los inviernos son suaves, aunque pueden ser lluviosos. La primavera y el otoño son especialmente agradables. Si vas a visitar la mezquita Hassan II, evita los viernes a la hora de la oración del mediodía y consulta el horario de Ramadán.

Compras en Casablanca

Además del Habous y el Morocco Mall, el mercado de Derb Ghallef es un bazar enorme famoso por la electrónica, los artículos de segunda mano y casi cualquier otra cosa. El bulevar d'Anfa y Maarif tienen tiendas de moda, mientras que la medina antigua vende ropa barata y artículos para el hogar.

¿Es segura Casablanca?

Casablanca es, en general, segura para los turistas, pero como cualquier gran ciudad tiene carteristas y pequeños hurtos, sobre todo en zonas concurridas como la medina antigua, los mercados y los trenes llenos. No lleves objetos de valor a la vista, usa taxis oficiales y evita las calles solitarias a altas horas de la noche. El acoso de los ganchos es mucho menos frecuente que en Marrakech o Fez.

Itinerario recomendado de 1 o 2 días en Casablanca

Día 1: visita guiada a la mezquita Hassan II por la mañana. Camina por el paseo marítimo hasta la medina antigua y la Sqala para comer. Por la tarde, el centro art déco, el bulevar Mohammed V y la plaza Mohammed V, con una parada en el Mercado Central. Por la noche, una copa en el Rick's Café o cena en el puerto.

Día 2: barrio Habous por la mañana para comprar y probar dulces, y después el Museo del Judaísmo Marroquí. Tarde en la Corniche y Ain Diab, y puesta de sol en el santuario de Sidi Abderrahmane.

Unas palabras sobre las costumbres locales

Saluda con un "salam alaikum" antes de hacer una pregunta, acepta el té con hierbabuena cuando te lo ofrezcan y usa la mano derecha para comer o pasar cosas. En los cafés es normal quedarse mucho rato con un solo café. Durante el Ramadán, por respeto, evita comer, beber o fumar en público durante las horas de luz.

Excursiones desde Casablanca

  • Rabat: a una hora en tren, con la Kasbah de los Udayas y la Torre Hassan.
  • El Yadida: a unos 90 minutos al sur, con su Cisterna Portuguesa y su ciudad fortificada declarada por la UNESCO.
  • Azemmour: una pequeña ciudad artística a orillas del río, con murallas antiguas, cerca de El Yadida.
  • Mohammedia: una localidad de playa justo al norte de Casablanca.
  • Marrakech: a unas 2,5-3 horas en tren o por autopista, mejor como siguiente destino.

Circuitos privados que pasan por Casablanca

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Conclusión

Casablanca no es el Marruecos de las caravanas de camellos y las medinas milenarias. Es el Marruecos de hoy, una ciudad de comercio, cafés, brisa marina y arquitectura audaz. Dale uno o dos días, empieza por la impresionante mezquita Hassan II y luego recorre sus calles con otros ojos. Puede que te lleves una imagen del país muy distinta de la que esperabas.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena visitar Casablanca?

Sí, al menos un día. Solo la mezquita Hassan II justifica la parada, y la arquitectura y la gastronomía son excelentes.

¿Pueden los no musulmanes entrar en la mezquita Hassan II?

Sí, en las visitas guiadas oficiales fuera de las horas de oración. Viste con discreción.

¿Cómo ir del aeropuerto de Casablanca a la ciudad?

El tren directo a Casa Voyageurs tarda unos 35 minutos. También hay taxis.

¿Se rodó la película Casablanca en Casablanca?

No, se rodó en Hollywood. El Rick's Café es una recreación moderna.

¿A qué distancia está Casablanca de Marrakech?

A unos 240 km, unas 2,5-3 horas en tren o en coche.

Fuentes